sábado, 1 de diciembre de 2007

Soda Stereo - Bogotá Colombia - Me verás volver

Ante - Prepreludio.

Corría el año de 2007, si es que se puede decir que el tiempo “corre” (para tal efecto nos podemos referenciar a un buen documento sobre el tiempo). Eran unos días caluroso del primer semestre del año, y se difunde el rumor que un magnifico grupo, llamado Soda Stereo haría una gira de re-encuentro. El rumor era casi confirmado, pero si había una duda al respecto, y es que en dicho rumor se nombraba a Bogotá, la capital de la hermosa Colombia, como una de las ciudades afortunadas. Algunos nos resistíamos a creerlo para evitar frustraciones, otros creíamos (o queríamos) con todo el alma que fuera cierto, pero en general había un ambiente de espera y ansiedad para ver como se desenvolvían lo hechos.

Prepreludio.

Una noticia fue confirmada, y muchos correos y llamadas empezaron a cobrar vida por todo el país. Un lugar, tres localidades y tres valores por localidad eran parte de la noticia. Aun así hasta no ver las boletas pocos creerían el hecho. Poco tiempo fue necesario para que se publicaran las fechas, y no necesitó pasar ni una semana (si, las semanas pasan, como las vacas), para que tres de los escritores de este blog ya tuvieran sus entradas, mientras las miraban, las acariciaban y las llamaban “mi preeeciiiossssssaaaa”, tal vez porque en cuestión de tres meses estaría costando el 140% del valor pagado, mas el interés que cobra cualquier usurero actual.

Preludio.

Más por causalidades del destino, que por cualquier otra cosa, el día del primer concierto realizado por el trío de argentinos, nosotros (con 4 decenas más de personas) estábamos disfrutando de la inolvidable Garciosa Fiteada Cerática, organizada por los mismos tres personajes y una cuota femenina. No una hay mejor descripción que la que se presenta en el correspondiente artículo de este mismo blog para lo que se vivió esa noche.

Ludio

Y llega el momento en el tiempo (para nuestro caso, un momento dura entre tres y cuatro días). Jueves en la noche salen dos de los tres implicados, con sus respectivas parejas, y tres amigos más, en una travesía por tierra hasta la metrópoli que sería testigo del evento. El viernes estuvo plagado de frío, taxis, buses, postres, corriente estática y dinámica, fuerzas centrífugas, velocidades y aceleraciones, chispas y mareos, más frío, música, changos, cerveza, más taxis y buses y por supuesto una deliciosa noche. No sobra aclarar que uno de esos muchos buses del viernes era en el que el tercero del equipo había tomado rumbo a la capital, escoltado por cinco amigos más, pero con más ansias que cualquiera... No precisamente por el concierto. Si después de todo esto aún no sabe cómo es posible llegar a tiempo al concierto, sírvase a leer las instrucciones.

Inludio

Tras los pasos del destino, el trío de bloggers se encontraba dividido, abarcando lo que más podían del lugar, con cientos de personas separándolos. En el momento preciso hubo un solo instante de silencio. Sesenta decenas de miles de personas contuvieron las respiración al tiempo, en el instante en que las luces y un primer acorde de guitarra confirmaba que después de todo era una realidad, las notas se disponían a buscar cualquier medio, ya fuera aire, tierra, cemento, carne, metal, éter, o lo que fuera, para invadirnos y violarnos sin permiso, penetrándonos hasta el alma de los huesos, y produciendo a su paso convulsiones y gritos, manifestados en uno de los más grandes recibimientos que se les podría dar a estos astros del rock.

Cual caballero en su armadura de tela, presenta su arma de seis cuerdas y da el saludo apropiado en esta corte “Buenas noches, su majestad Colombia” y con ese pequeño detalle toda la realeza que podría ésta presentar, quedó vertida a los pies de aquel lírico caballero. Y conociendo su lugar en el mundo, le empieza a seducir con los juegos más sucios y Colombia pasa de ser Majestad a Cortesana, respondiendo a cada palabra, en donde todos están de acuerdo en que es una noche en la que todo se vale.

Cuando Colombia (y los bloggers de este blog entre ella) está postrada y dispuesta a que usen de ella, el caballero argentino decide que puede mover objetos a la distancia, los que le plazca, independiente de su figura, tamaño o textura, desde telarañas hasta nuestros corazones, y con ellos nuestros brazos, piernas, gargantas. En este punto la locura empezó a hacer mella en nosotros. Algunos veían las luces de la ciudad costera y pretendían llegar a ella nadando a través de las luces azules y esféricas, otros elevaban a sus diosas por encima de su cabeza para que, cual faro, ayudaran a que por lo menos dos de los bloggers pudieran unir sus manos y trataran de mantener la cordura en un mundo de fantasía (tarea en la que posteriormente fracasaron miserablemente... la de mantener la cordura).

En este momento Gustavo (que así se llama aquel caballero), detiene un momento su arte, y mirándonos a los ojos (a todos a la vez, muestra inicial de la locura que nos invadiría) declara una realidad innegable “Ustedes más que ninguno se merecen esto” lo cual nadie le iba a contradecir, ya que en ese momento todos éramos vecinos de la misma Ciudad de la Furia, donde nadie sabe nada de nadie, pero todos (especialmente nosotros tres, y el caballero por supuesto) éramos parte de todos. Y como vecinos nos movimos con músculos y cuerdas vocales, más fuerte y más alto que lo que lo habíamos hecho en aquella noche, y con el entusiasmo que solo ese instante podría generar, dándonos alas, y prefiriendo la noche, esa noche, sobre cualquier otra. Por supuesto, para tantos extranjeros en su ciudad, esta se estaba quedando pequeña, y muchos, casi todos, decidimos acompañar al caballero, a su heraldo y a su escudero, a un picnic en un bosque de concreto (que trillado lugar), donde terminamos bailando a un solo paso una maldita canción.

Hasta ese instante todo no había sido más que un abreboca, pues en ese momento decidió hacer un acercamiento, un real Zoom a nuestro ser, y con su cotidiano “Luz, Cámara y Acción” todos no involucramos en ese mundo idílico, donde el suelo temblaba ante nuestra fuerza, donde nuestras ansias de rock nos recordó que su nueva frase “despiértame cuando pase... el reguetón” sería algo digno de acuñar.

Aquel agraciado caballero, sabiendo en el mundo en que nos estaba metiendo, nos advierte que con las alas que nos ha dado estamos volando en un espacio peligroso, y no habrá Caja Negra de la cual nos podamos valer. Y nos sigue advirtiendo, esta vez sin palabras, sino con un sonido más periódico que rítmico [tum tum, tum tum], y con una presentación gráfica de lo que podríamos encontrar. Ante eso, todos nuestros corazones empezaron a latir al son de aquel corazón máximo, el de aquel caballero, un corazón rojo, pero más de fuego que de sangre, mientras se descubría ante nosotros en un despliegue que alimentó nuestros sentidos a niveles inefables, llevándolo todo mucho más allá, mostrándonos como después de todo aquella caja negra mostraba Signos de fisuras que se debían unir, ya que dejaban al descubierto nuestra parte más vulnerable, nuestra parte insegura ante una luna que siendo completamente hostil lo camuflaba con su belleza. En ese instante, un ser que Mora en nuestro rededor declara de forma herética: “Dios está viendo a Soda”, pero fue más entendible cuando al observar el firmamento logramos observar que cada nube se había apartado, dejando un cielo despejado y aquella luna hostil, completamente llena, brillando como faro para un ser superior.

Por supuesto, con todo eso, cada quien estaba en su realidad inventada, algunos viendo en el cielo colorido pero con interferencia por la Sobredosis, otros quisieran escaparse de la Danza Rota la cual estaban destinados de disfrutar, algunos más asechaban vigilantes a través de las Persianas formadas por sus pestañas, observando como cada quien llegaba al límite de su energía y su euforia. FUE en ese momento en que la velocidad disminuyó para poder tomar un poco de aire fresco producido por un “Pasto Digital”, “verde como Colombia”, lo cual nadie lo pudo haber dicho mejor que nuestro caballero invitado. En aquel pasto digital el sol se fue elevando, girando en Remolinos para iluminar la Primavera de la cual ya estábamos disfrutando, mientras le regalábamos nuestra energía al universo a través de ondas sonoras y vibraciones físicas, quedando cada vez más agotados, pero deseando siempre más.

De pronto solo seis personas, el caballero y sus acompañantes (Zeta y Charlie), más nosotros tres, cada uno en un punto diferente, estábamos pronunciando al unísono las palabras mágicas de una melodía, mientras tanto, las otras miles de personas solo nos miraban extrañados de tanta dinámica entre nosotros, hasta que les gritamos “¡No Existen!”, frase con la cual se esfumaron y quedamos los seis completamente solos, elevando las voces al máximo, mientras ningún otro sonido o movimiento interfería, casi nos podíamos ver y escuchar en medio de tanta inexistencia, para lo cual la tecnología ayudó un poco.

Por supuesto esa soledad no duró para siempre, sino que uno a uno se fueron materializando el resto de los cortesanos, a los cuales le recriminamos por “dejarnos solos”, en ese, el sexto día, y el Séptimo, y todos los demás, aunque la recriminación iba más entre nosotros por dejarnos solos mutuamente, lo cual se solucionó en ese instante con la reunión de dos de los tres bloggers involucrados. Algo en lo que todos estábamos de acuerdo es que aquella era una noche larga, y el Caballero-Bardo solo nos comentó: “Ustedes son los culpables” de que estuviera a Un Millón de Años Luz de casa, y solo por eso iniciaron (el caballero y su séquito) una Musica Ligera, que puso a toda la corte ligeros de pies, elevándose en el aire armónicamente, y con las gargantas casi destruidas.

En un descuido el caballero había cambiado su armadura por su traje completo de bardo, cambiando su yelmo por un efectivo sombrero protector a la luz que todos le estábamos emitiendo, y empieza con un Disco Eterno con la cual logró que en aquella noche Cayera el Sol (y ahí la explicación del sombrero), con lo cual todos nos volvimos Cómplices, en el más grandioso delirio de condenados. En ese momento el bardo intentó mentirnos a todos, pues a diferencia de lo que decía, esa imagen de video era la más calurosa y completamente Personal que nosotros podríamos recibir, unificados con ellos al máximo, y vibrando, volando, estado del cual nos descendieron con unos escalones musicales cada vez más lentos.

Y ahí, a punto de desfallecer, pero saltando cual ranas, el bardo nos receta las Vitaminas que nos Hacen Falta, aunque aquel ser que Mora a nuestro rededor nos gritaba a su cambio “te hacen falta anfetaminas”, toque coqueto y especial para terminar la noche.

Posludio

No mucho que decir, que el reencuentro final de los bloggers, perfectamente descrito en el artículo correspondiente y un regalo para ustedes. La lista:

1 Juego De Seducción
2 Telekinesis

3 Imágenes Retro
4 Texturas

5 Hombre Al Agua

6 En la Ciudad De La Furia
7 Picnic En El 4B
8 Zoom

9 Cuando Pase El Temblor
10 Final Caja Negra
11 Corazón Delator
12 Signos

13 Sobredosis De TV
14 Danza Rota

15 Persiana Americana
16 Fue
17 En Remolinos

18 Primavera 0

19 No Existes
20 Sueles Dejarme Solo

21 En El Séptimo Día
22 Un Millón De Años Luz
23 De Música Ligera

24 Disco Eterno
25 Cae El Sol
26 Prófugos

27 Nada Personal

28 Te Hacen Falta Vitaminas

7 comentarios:

Mauro Z dijo...

Esperamos que este artículo les guste, pues lo hicimos con todo el sentimiento que pudimos expresar. Si hay alguna inexactitud o alguíen quiere adicionar sus propias impresiones, será recibido con todo el gusto

k-chu dijo...

:), ;), :D, xD!! muy bueno!

aLe dijo...

No podía esperar una mejor descripción de tan extraordinario evento. Hasta hace unos meses simplemente sabía que existía un grupo llamado Soda Stereo, el cual era "de la época de mis hermanos", y cantaban "Persiana Americana" y "Música Ligera", y allí paraba todo vínculo relacionado con ellos.
Hoy, después de varios días de intenso aprendizaje, pues ya que iba a "pegarme" al concierto que iba mi novio con sus amigos tenía que conocer algo de aquel grupo de Rock, comprendo por qué ellos, una semana después de que anunciaran el Concierto, ya estaban con las boletas en sus manos, listos para sentir un profundo estremecimiento en todo su cuerpo, para dejar volar su mente con cada verso, pues si así lo sentí yo, estoy segura que estos bloggers aficionados a Soda, junto con 59.996 asistentes al Concierto, lograron sentir algo mucho mas fuerte, y muestra de ello, es este excelente artículo que logra plasmar todos aquellos sentimientos encontrados.
Gracias Mauro por enseñarme algo que produjo en mi total satisfacción, y sobre todo un encuentro con un estilo musical, que puede llegar a plasmar tanto, pero que solo algunos privilegiados logran entender...

Francisco dijo...

Muchachos, muy buena la crónica sicodélica de su ida al concierto de Soda Stéreo, los felicito, también estuve en ese momento donde derramé lágrimas..., un saludo.
http://fbermudezgopinion.blogspot.com

Anónimo dijo...

Excelente, solo queria añadir que la primera cancion fue "Algún día (tributo a Queen)", que fue empatada con Juegos de Seduccion.

igual fue una noche genial, casi lloro escuchando Hombre al Agua y dure tres dias sin voz.....sencillamente

Gracias TOTALES!!!!!!

cata. - dijo...

Bueno en una de mis tantas busquedas de articulos sobre soda y su gira, videos, fotos, noticias -(una parte de la auforia que me dejo el concierto :))-, me encuentro con este blog que describe talves muchas de las sensaciones que compartimos quienes estabamos allí... depronto quienes no asistieron no puedan entender del todo tanta emocion o por cierto el por que de tan especial y particular descripcion que encontramos aqui... bueno era casi inevitable toda la semana siguiente al concierto (en mi caso y no dudo que en el de muchoss) estar con las canciones pegadas: corazon delator, hombre al agua... signos, tarareandolas y recordando a la vez aquella noche inigulable en la que bogota se vio tan suceptible sumergida en un sueño stereo...

Mauro Z dijo...

cata, muchas gracias por tu comentario, estamos completamente de acuerdo en que solo nos podrán entender los que vivieron el al igual que nosotros.

Nos complace que te hayas identificado con lo aqui escrito, eso significa que logramos nuestro cometido.