sábado, 21 de junio de 2008

¿Le dimos la mano a Colombia?

Critiquemos un poco hoy:

Mi padre siempre me envía artículos recomendados de algunas publicaciones que lee. En su mayoría corresponden a la revista Semana. Desde hace algún tiempo venía recopilando los artículos referentes a un tema que se puso de moda en las mesas del comedor, en los pasillos de las oficinas y en cualquiera de los sitios de tránsito que los colombianos usamos para charlar: Me refiero al dilema ético que representaba el pago de una recompensa por el asesinato de un guerrillero, y la entrega como prueba de su mano. Trasnochados, se encuentran los artículos que mi papá me envía, a la hora que los leo, y así presento hoy esta recopilación. Porque creo que después de hablar mucho sobre el tema, pasó de agache, y ahora está de moda otro: Que si Yidis dijo, que si no dijo. Y en toda esta friega mediática, el país no va para ninguna parte. Los poderosos siguen siendo poderosos, los pobres pobres y cada vez más ignorantes y violentos y en la calle no se puede andar. Toca tomar partido. Y aceptar que seguimos en guerra. Una clase de guerra silenciosa, pero en guerra. Acostumbrados a ella, que le quiten una mano a alguien, ya no parece un conflicto ético, sino uno militar. Estratégico, político. ¿Nos volvimos todos militares? ¿Por qué mi abuela dijo que eso no estaba tan mal? ¿Así :estamos? Bueno, eso no fue lo que me enseñaron, y me gusta pensar que mis papás hicieron muy bien su trabajo. Acá la recopilación en el orden que la leí:

Bueno y después de pasar por todo esto, si tuvieron el tiempo y las ganas, porque es que además de que los dilemas éticos tienen el problema de no ser de fácil solución y obligarnos a pensar (cosa que ya no le gusta hacer a mucha gente) también nos hacen enfrentarnos a nuestra propia conciencia, a nuestra propia definición del bien y del mal. Ellos hacen que nos critiquemos a nosotros mismos, y como somos jueces imparciales o más bien, totalmente parcializados, pues no nos sentimos cómodos con esta situación. Así que si usted se dejó incomodar, pues comparta su posición. Yo tengo la mía, pero no la diré hasta que no se abra el debate.

PS: La imagen la encontró google en un perfil de Hi5. Hice bien en cancelar mi cuenta de esa red social. Definitivamente la seguridad es mínima. Me dejó entrar y chismosear la vida de la dueña del perfil y todo. Claro que la foto se la regaló alguien más que seguramente la sacó de otro lugar y no la tomó. En fin, no tuve mucho éxito en dar con la fuente original.

1 comentario:

Javier dijo...

Bueno yo pienso que la recompensa efectivamente si debía ser pagada aunque la ley especificaba que la recompensa era por dar información de los guerrilleros mas importantes de las FARC.

Ya entraría luego la parte judicial en que Rojas si debe responder por todos los delitos que reposan en su contra, es muy claro que eso no debe quedar impune que se constituiría en un premio para el por ultimar a otro guerrillero.

Tampoco me queda duda que lo del asesinato de Ríos fue algo planeado, pero hay que tener en cuenta que ya había una razón para hacerlo mas allá de la recompensa y es que Ríos trataba muy mal a los hombres que tenía a cargo y estos ya estaban cansados de esa situación.