lunes, 10 de noviembre de 2008

Pandas gigantes hambrientos enfrentan un invierno más duro

Más pandas gigantes enfermos y hambrientos que en inviernos pasados, podrían ir en busca de alimento a alturas más bajas de las áreas afectadas por el pasado terremoto en China, poniendo en alerta a las instalaciones del centro local de investigación sobre pandas, reportó el sábado la agencia de noticias Xinhua.

El devastador terremoto del pasado 12 de mayo en Sichuan, causó deslizamientos y destruyó parte del hábitat salvaje de los pandas, reduciendo su principal fuente de alimentación, el bambú, en un rango de 2.500 a 3.000 metros a la redonda, donde normalmente habitan.



"Ellos han descendido de las montañas mucho más temprano este año y es por eso que predecimos que habrá una situación peor para los pandas este invierno", dijo Zhang Guiquan, director asistente de la Administración de Reservas Naturales de Wolong.

En los períodos normales invernales de diciembre a marzo, cuatro de cada cinco pandas salvajes son encontrados en niveles más bajos, buscando alimento o mostrando signos de enfermedad, pero Zhang dijo que dos ya han sido encontrados por residentes locales, a finales de octubre.

"Algunos pueden traer consigo bacterias desconocidas o enfermedades infecciosas, lo cual pone en riesgo a aquellos pandas que están en cautiverio", dijo Tang Chunxiang, veterinario en jefe del Centro Chino de Investigación y Preservación del Panda Gigante, adonde uno de los pandas ha sido llevado.

Al centro ya han sido llevados 53 pandas que habían estado viviendo en la Reserva Natural de Wolong. Uno de los pandas de la reserva, el más viejo de todos en China, murió y otro se extravió luego del fuerte sismo.

Aún permanecen 7 pandas en Wolong, dijo Zhang, añadiendo: "Tenemos que estar preparados para recibir más pandas salvajes enfermos".


Extraído y traducido de www.chinadaily.com.cn. Foto: China Daily

4 comentarios:

K-chu dijo...

:(

kxi dijo...

Uy Sama, que mal...

ianck dijo...

es el pandamonium

KRITO dijo...

se me parte el alma! Que triste realidad