viernes, 17 de abril de 2009

Blues, Pop y Feelin' - John Mayer

Una mezcla de sensaciones. Lo que uno siente al comerse un helado de diferentes sabores, dedicarle minutos a disfrutar cada uno de ellos y deleitarse con la mezcla de todos. Eso es escuchar a John Mayer y su banda. Su música es un respiro de aire fresco para el corazón y el alma, que hace inevitable recordar momentos geniales.

La primera vez, no me sorprendió. Me pareció un cantante mas, más música americana, más de lo mismo. No estaba tan equivocado la verdad, Mayer es otra expresión pop de una de las raíces culturales del Missisipi que más ha sido explorada: el Blues. Sin embargo no es esto lo interesante de este joven de 32 años: es escuchar con detención su Pop-Blues y deleitarse con la maravilla de sonidos. Placer para los oidos, veteado para la imaginación. Lo mejor de esta música es la forma como expresa un millón de sentimientos en un ritmo tan suave, tan delicado. Casi que podria decirse que es como flotar por las nubes. Escalas propias, técnicas de guitarra diferentes, ritmos muy cercanos al jazz y matices muy personales dan impulso al sentir del corazón negro en el sur de los estados unidos. Un feelin' que han heredado los americanos y que diferentes exponentes de todo el mundo practican, profesan, admiran y saborean.

A los 13 años John Mayer escucha un cassette de un tal Stevie Ray Vaughan, un fulano que tocaba la guitarra muy bien, y su corazón queda atravezado a la mitad por una guitarra que hizo de flecha -No era una Flying V, Vaughan tocaba una Stratocaster-. Luego la historia se torna simple: estudia en Berklee College of Music, y viaja a Atlanta a empezar su carrera como intérprete y compositor. Su tendencia al pop es marcada, se nota que ha hecho un esfuerzo por hacer su musica comercial y digerible. Pero lo grande es que el pop no le ha quitado lo bueno, y sus producciones son brillantes muestras de que el hecho comercial no quita que su música sea de muy buena calidad.

Emo Robot me envió por messenger un video de la presentación de John en Abbey Road -el famoso estudio- y eso me alborotó el oído bluesero y la gana de escribir sobre este joven, virtuoso guitarrista y cantante. Lo de virtuoso queda demostrado, cuando después del primer solo de guitarra hay un corte con un crescendo hacia el segundo solo. Simplemente espectacular. No importa el pop. No importa nada. La musica debe ser asi, bolas de helado para deleitar las papilas auditivas. Ahí se oyen.

5 comentarios:

Sama dijo...

Definitivamente no puede haber una mejor música para pasar esta tarde laboral. Gracias, Omaroti.

Buen artículo. Me gustó mucho como está escrito.

kxi dijo...

Comparto el sentimiento de Sama. Debí haberlo puesto ayer en el trabajo. Qué semanita! Bueno, igual me sirve para cuidar este parcial

Omaroti dijo...

Gracias a los dos, en estos días hay que vernos y tomarnos así sea una cerveza.

kxi dijo...

Saturday night fever?

mona dijo...

super bacano, me encanta la forma como está escrito el articulo y me encanta la musica de john mayer, buen complemento!! felicitaciones!!