sábado, 4 de abril de 2009

¿Dónde carajo están las monedas?

Muy bien, hoy llegué a Buenos Aires (acá ya es domingo, pero dado que falta media hora para que lo sea en Colombia, todavía es válida esta columna un sábado), de Iguazú a eso de las 7.30 pm, hora local. Eso es unas dos horas más que en Colombia, en esta época del año. Dado que no llevábamos más que un morral y estábamos cansados de pagar transfers, es un pueblo como Iguazú, donde las opciones de transporte no son tan variadas como en Buenos Aires, decidimos estrenarnos en el micro.

Un par de averiguaciones bastaron, para llegar a la casa, pero decidimos dar unas vueltas antes por la costanera (costa del Río de la Plata, en frente del aeropuerto) antes de tomar el micro (bus). El clima delicioso, nos llevó hasta un parque donde niños y padres jugaban y los pescadores pasaban el tiempo (no nos queda claro si en ese tiempo lograban algo de pesca).

Antes de subir al micro, yo desconfiado, por todas las cosas que nos pasan cuando viajamos, por la hora, por cargar un portátil en mi espalda, pregunto una vez más a un trabajador del aeropuerto que también esperaba el micro. Él me confirma que el micro pasa por Av Corrientes con Maipú, y que de ahí hay sólo tres cuadras a la Av 9 de Julio, la cual le di como referencia. Una satisfacción enorme atraviesa mi mente, puesto que yo no iba para la 9 de Julio, sino para precisamente Maipú. Excelente, el micro pasa por la puerta de mi hostel. Qué maravilla pensé, y me alejé, asintiendo a su recomendación de que debía tener monedas para pagar.

Cinco minutos después pasó el micro, y subimos. Un peso con veinticinco centavos. Vaya, sólo tengo dos pesos con veinticinco en monedas. La desesperación se apodera de mí. Dónde voy a conseguir monedas ahora? Y el micro no acepta billetes. El mismo trabajador de la recomendación, sin juzgarme por no haberle hecho caso, nos salva cambiándome un billete de dos pesos por monedas. Al fin puedo pagar y sentarme tranquilo. Bueno, no tan rápido; primero hay que decirle al chofer para dónde vamos, para que él active la máquina y las monedas dejen de seguir derecho. Todo bien, el recorrido tardó como veinte minutos, y estábamos en "casa". Claro, ahora no teníamos monedas y al otro día era domingo. Les digo cómo se consiguen? Pues bien, se compran chucherías que obliguen a la gente a devolverte monedas, o pases del subte, o se va a un banco y se cambian máximo cinco pesos. En decir, el pobre bonaerense está jodido. Cómo hace para movilizarse en sus micros sin monedas? Es bastante frustrante. Hasta he oído que existe un mercado negro de monedas que venden a mayor costo. Terrible. Espero que lo que dijo el chico del hostel sea cierto, y en un mes tengan tarjetas con las que puedan pagar sus buses. Para eso, yo ya estaré en Cali montando en el mío y pagando con tarjetas, o pagando los mil quinientos pesos colombianos que vale el pasaje de bus. Y que si el chofer no tiene cambio (lo cual casi nunca pasa) siempre te lo puede dar después o regalarte la montada.