martes, 2 de junio de 2009

¿Cómo leer a Benedetti?

Cada quien tiene su forma de hacer tributos a la gente que merece recibir tributos. Yo creo que Mario merece un tributo en el Manual. Por la simple razón de lo que le gusta a la gente del Manual. Es cierto que Borges y Cortázar (cercanos geográficamente a Mario) fueron mayores influencias para algunos de los que escribimos acá, pero Mario también aportó lo suyo.

Confieso que no disfruto mucho la poesía. Y creo que tampoco lo hace algún miembro del Manual (ya tendrán los comentarios para desmentirme). Pero la poesía de Mario me gustaba. Tal vez porque no se parecía a la otra poesía. Más bien parecía una prosa ligera. Un cuento. Y si, Mario también escribió cuentos. Pero fue reconocido como poeta. Sus versos, algunos de amor, algunos de sutilezas y detalles me atrapaban, con sus metáforas simples, nada complicadas, con su forma explícita de mostrar belleza sin gestos rimbombantes que finalmente no llevan a nada. Tal vez por eso escuché a más de un conocedor de poesía hablar con desdén del trabajo de Mario, casi culpándolo por comercializar el arte de la poesía, por ponerlo al alcance de todos. De todos los que no queremos esforzar nuestra mente en entender qué rayos pasaba por el corazón del poeta cuando se expresó. De todos los que preferimos imaginarnos lo que nos cuentan en vez de inventarnos interpretaciones alternas que nos dejan siempre con la duda. Por esto, y otras razones personales, la rima de Mario fue la única que disfruté (incluso cuando no rimaba). Así que con ustedes una forma de leer a Mario:

La poesía de Mario es variada y extensa, por lo que se deben elegir las razones cotidianas para hacerlo. Esto quiere decir que no es lo mismo leerlo con despecho, con desazón, con libertad, solo o acompañado. Primero tome una posición. Yo le recomiendo la de descubridor, que aunque suene raro, en mi opinión es la mejor. El descubridor es aquel que tiene los cinco sentidos abiertos y preparados para recibir cada cosa nueva que lo espera. Así que expectante está preparado para gozarla, sentirla y saberla. Esto no quiere decir que no haya otras posiciones adecuadas para leer a Mario. La posición del reflexivo también suele ser buena, pues permite tomar cada enseñanza oculta en los misterios de las anécdotas que plasmó Mario en sus textos para hacerse más sabio. De todos modos mi recomendación es la de dejar que cada palabra que venga lo sorprenda, como una historia.

Una vez plantada la posición elija el espacio. Una tarde soleada de domingo, en la soledad de su cuarto, o tirado sobre el césped de un potrero. Son espacios cómodos para el reflexivo. El baño o la fila de un supermercado para el abstraído del mundo real. Yo por mi parte los invito a generar el ambiente propicio. Para ello reúna un grupo de amigos "no sé cómo, ni sé con qué pretexto", pero reúnalos y garantice (previo conocimiento de ellos) de la tolerancia de su mente para recibir nuevas sensaciones. Una vez seleccionado el clan, funde una sociedad secreta en la que se permita soñar en libertad y dele un nombre. El que quiera y que sea aceptado y degustado por cada integrante. En medio de ese espacio abra otro que le permita introducir a Mario entre su grupo. No tema, experimente. Cada quien mostrará lo que los versos le hagan sentir. Ojalá y pudiera recrear el momento en un ambiente que le permita más fácilmente transportar la imaginación. Para ello use olores, colores, juego de luces y música.

Una vez construido el espacio la recomendación es elegir los versos más adecuados. Para ello le recomiendo hacerse a un inventario de versos apropiado y leer casualmente uno que otro entre alguna actividad cotidiana (tomando la posición del reflexivo). Anote el título o el verso que le llamó la atención en cualquier servilleta o papel y compártalo con cualquier desprevenido (guarde una copia, así sea en su cabeza para que lo pueda encontrar luego) y observe los resultados. Si quiere hasta dedique el verso (sin robárselo) a la persona que se lo inspire. También puede jugar a hacerle pregunta a su inventario y permitir que una página aleatoria le dé la respuesta que busca (o lo que es mejor, la que no busca). Con toda esta previa, estará listo para compartir los versos en grupo, en ese espacio que creó y bautizó. Si uno de los integrantes del grupo logra recrear la voz pausada y seguida que tenía Mario, buenísimo, sino también él mismo se grabó y no es difícil conseguirlo en la red. Ahora, si usted quiere saltarse el paso anterior (que es el más bonito, porque le permite ser reflexivo y descubridor a la vez) aquí le recomiendo unos poemas con los que siempre tendrá buenos resultados:

  • Corazón Coraza
  • A la izquierda del Roble
  • Arco Iris
  • Todos Conspiramos
  • Táctica y Estrategia
  • Viceversa
  • Los formales y el frío
  • Hagamos un trato
  • No te salves
  • Te quiero
  • Ustedes y nosotros
  • Nuevo canal interoceánico
  • Los poetas
  • Informe sobre caricias
  • Despabílate amor

  • Una mujer desnuda y en lo oscuro

    Una mujer desnuda y en lo oscuro
    tiene una claridad que nos alumbra
    de modo que si ocurre un desconsuelo
    un apagón o una noche sin luna
    es conveniente y hasta imprescindible
    tener a mano una mujer desnuda

    una mujer desnuda y en lo oscuro
    genera un resplandor que da confianza
    entonces dominguea el almanaque
    vibran en su rincón las telarañas
    y los ojos felices y felinos
    miran y de mirar nunca se cansan

    una mujer desnuda y en lo oscuro
    es una vocación para las manos
    para los labios es casi un destino
    y para el corazón un despilfarro
    una mujer desnuda es un enigma
    y siempre una fiesta descifrarlo

    una mujer desnuda y en lo oscuro
    genera una luz propia y nos enciende
    cielo raso se convierte en cielo
    y es una gloria no se inocente
    una mujer querida o vislumbrada
    desbarata por una vez la muerte

    5 comentarios:

    Sama dijo...

    Recientemente recordé que mi primer contacto con Benedetti fue con su prosa, y me provocó algo de temor por ser tan diferente a lo que en mi colegio lo acostumbraban a uno a leer en octavo y noveno de bachillerato. Me leí el cuento La Noche De Los Feos, y a pesar de que no exhortó mi curiosidad hacia sus escritos, entendí de inmediato que había tenido contacto con algo grande, algo tan cotidiano que no lo parecía a su vez para mí.

    Así como su poesía luce como prosa ligera, su prosa coquetea por momentos con lo lírico, lo cual junto con su brevedad, le permitió publicar obras que unieran sus dos estilos con facilidad. El contraste tal vez se da en que su poesía se siente neutral, con aire optimista; para su prosa, no está de más tener un diazepam a la mano.

    Hasta ahora, he incursionado en su inventario muy poco y casi siempre termino haciendo el ejercicio de releer lo que me ha gustado, por lo cual nunca trasciendo de la vigésima página. Me prometo agregar algo de aleatoriedad a mi próximo recorrido por sus versos.

    Mauro Z dijo...

    Una mujer desnuda y en lo oscuro.. que estimulante texto.. haz hecho unas buenas recomendaciones.

    Yo tampoco he leido demasiado, algunas cosas por ahí sueltas, algunas cosas que uno podía escuchar de él mismo en el lado oscuro del corazón... pero alguna idea se me estuvo ocurriendo, a ver si la materializo

    MonicaA dijo...

    Que buenas recomendaciones... a mi me gusta mucho Mario, no sé se siente algo raro leyéndolo.... Lástima, fué una gran pérdida para américa Latina y el mundo....

    aLe dijo...

    Les cuento que mi mejor manera de leer a Benedetti es escucharlo a él mismo...Me encanta disfrutar de la energía que me transmite su voz mientras voy leyendo cada verso. (Gracias Mauro por aquel regalo que me diste...como vez todavía los escucho...)

    Mauro Z dijo...

    Que bonito Ale, me has hecho sonreir