lunes, 29 de junio de 2009

Instrucciones para cagar en baño público

maggie's swirly pooAntes comenzar, si tiene problemas con los textos que puedan ser algo escatológicos, por favor vuelva mañana o el próximo martes y ahórrese el texto de hoy.

Siempre me ha parecido que para cagar se necesita cierta privacidad. Es que no es lo mismo que mear. Uno (de hombre) siempre ha podido sacarse la pinga y mear detrás de cualquier arbolito. A algunos hasta les gusta de frente para que se las vean (ya saben, cada uno tiene sus "perversiones" y el exhibicionismo puede ser una de ellas). Uno puede mear en un orinal con otros al lado sin problema. Hasta de niño puede jugar con algún primo a ver quién mata más hormigas con su chorrito. Pero la cagada, es algo diferente. La posición mismo de estar sentado en un inodoro (o en cualquier parte), con los pantalones abajo, dispuesto a dilatar tu esfínter para dejar salir algo, que podría ser del tamaño (lo siento, estoy siendo muy Freudiano?) de otra cosa que quisiera entrar, es humillante. Es por eso, que la expresión: "lo cogieron con los calzones abajo!" no es gratuita. El estado en que uno se encuentra al momento de cagar, puede ser el momento de mayor indefensión para un hombre. Digamos que para las damas es algo diferente, puesto que ellas además sufren al momento de mear. Pero para un hombre, pasar del estado "viril" de la meada, al estado "pueril" de la cagada es algo fuerte. Algunos, hasta se aguantan en los paseos, para evitarse ese penoso momento del baño.

Yo, por ejemplo, nunca he podido entrar anunciando a una fiesta o reunión: "Ya usaron el baño? Si no lo han usado, úsenlo ya, porque me voy a pegar una que lo va a dejar vacunado por un buen rato. O consigan fósforos!". No, a mí, no me gusta que la gente sepa cuando estoy cagando. Ni que se imagine cómo lo hago, ni que huela, ni nada. A mí no me llena de orgullo, el tamaño del bollo que dejo en la taza, ni salgo corriendo a mostrárselo a mis amigos: "Ey, ey! miren semejante, cómo cabía ese animal en mi intestino!". No, yo no soy así. De hecho, me parece un poco molesta esta actitud. Jamás, salí corriendo detrás de aquel amigo, a ver su efímero trofeo flotante. Para aquellas personas que son como yo, tal vez les parezcan divertidas estas situaciones.

Encontrando el momento justo
Dado que la acción de cagar debe ser tan privada, y ante la imposibilidad de hallar un momento privado y a solas para sentarse en el trono (que además sea propio), por lo menos debe garantizarse soledad en los instantes justos. Esto es, hay que conocer los horarios adecuados para ingresar al baño público, en los que haya menor tráfico de personas y ojalá se encuentren solos para evitar toparse con alguien. Es si uno se va a poner en posición indefensa, por lo menos que nadie lo sepa. Claro, que como se entenderá que si uno debe acudir a un baño público, es porque no hay el tiempo para poder esperar llegar a casa, entonces también es probable, que no haya mucho tiempo para esperar la soledad de este lugar. Así que puede intentar practicar la técnica de pasar desapersibido entre las multitudes para entrar a un cubículo "no habitado" sin que mucha gente lo note y estar tranquilo (como primera medida no mire la cara de la gente con la que se tope en el baño). Igual no se preocupe, que mientras usted esté adentro todo entenderán que no debe ser molestado (esto no aplica para los estudiantes de colegio y de algunas facultades de universidad, los cuales pueden sufrir de algunas molestias si se dejan pillar en este momento íntimo por sus compañeros de clase). Eso sí, le aseguro que esa técnica no le permitirá inspeccionar todos los cubículos para garantizar sentarse en el más limpio (o el menos sucio, dependiendo de los usuarios. No es lo mismo el baño público de una terminal de buses, de un restaurante, de un bar, de un centro comercial o el de una oficina). También puede usar la táctica del vanidoso, que consiste en pasar mucho tiempo en el espejo acomodándose el peinado mientras la gente sale del baño y así usted puede inspeccionar los cubículos e ingresar al que más le convenga sin que nadie lo note. Finalmente, también está la táctica de nunca son los mismos, que consiste en asumir que alguien sabrá lo que usted va a hacer, y esos serán los que se encuentren en el baño cuando usted entre a revisar los cubículos, pero esos no serán los que sigan en el baño cuando usted salga, sino que se habrán ido muy lejos, por lo cual: "What the hell!".

Asumiendo...
Es imperdonable sentarse en un baño público y comenzar la "faena" sin papel. Voy a asumir que usted no entrará en esa penosa situación, la cual creo seriamente que sólo le pasa a los babosos personajes que interpretan en la películas cómicas gringas, y al más despistado del mundo. A mí no me ha pasado y no quiero entrar a solucionarle el problema al torpe que se deje envolver en esa situación tan, pero tan incómoda. Así que me la voy a saltar. Se supone, que así no haya mucho tiempo para revisar los cubículos, la acción mínima y OBLIGATORIA, que se debe hacer es que si USTED NO LLEVA PAPEL, DEBE REVISAR QUE HAYA, POR FAVOR!. Y si no hay entre a otro cubículo, y si no hay en ninguno devuélvase a donde pueda conseguirlo: servilletas, papel periódico, hojas secas, lo que sea, pero por favor no se vaya sin la herramienta, o pasará un muy mal momento, peor que al hecho en sí de sentarse en un baño público. Bueno, asumiendo que si hay papel, ahora lo que en realidad debe asumir, es que el baño elegido es. Y si usted no pudo elegir otro en mejores condiciones, pues lo siento mucho, o se sale y asume erradicar todos sus complejos de necesidad de privacidad y arranca como un macho salvaje a inspeccionar todos los cubículos, hasta encontrar el que mejor le parezca, arrancando gritos de insatisfacción a su paso, cuando se encuentre algo que no le parezca cómodo y anunciando que va a cagar, así que debería todo el mundo desalojar el lugar. O simplemente asuma que como esté, ese lugar secreto y privado será en donde usted rápidamente (ojalá) llevará a cabo su incómodo "negocio". Así que si la taza está sucia, ponga papel sobre ella o intente aquella penosa posición que las mujeres llevan practicando desde su infancia, y en la cual usted lamentablemente no podría imitar con facilidad. Si el baño está lleno, suelte primero (así además se dará cuenta si no está tapado antes de tenga problemas), pero SIN BAJARSE LOS PANTALONES. En fin, asuma lo que escogió.

El arte del silencio
Para que una cagada sea de verdad privada, no llame la atención (recuerde poner su celular en silencio y no contestar - pero qué clase de persona contesta mientras caga?). No importa si en su casa usted grita al asomo del mojón o necesita darle un impulso con una contracción parecida a la de las mujeres en parto, hágalo callado. Si no quiso que lo vieran entrar, para qué va a querer que lo vean salir. Y la verdad es que el morbo, es una cosa muy jodida. Acaso no ha visto los trancones que se forman en las vías a causa de los conductores que quieren ver la sangre derramada de un accidentado? Pues es lo mismo, aquellos que entran a lavarse las manos querrán ver la cara de aquel desgraciado que tanto sufre gritando por la salida de cada bollo atravesado. Por favor, muérdase la lengua, pero no llame la atención. Y lo mismo, si en el proceso, puede evitar las flatulencias sonoras, o disimular su sonido, hágalo también. Son igual de llamativas que el dolor. Es comprensible que no lo pueda hacer (algunas cagadas son realmente villanas y disfrutan dejando mal a quien las lleva acabo), pero haga un esfuerzo.

La paciencia y la huída
Como le comentaba, es preciso que si se empeñó tanto en no dejarse ver al momento de entrar, ahora sea todavía más precavido al momento de salir. Así que tome su tiempo. Usted ya está en el peor de sus estados, así que puede esperar hasta que la situación cambie a su favor y el lugar se desocupe para salir discretamente. Ante la horrible situación de la espera, en la cual el paso del tiempo puede hacerlo enloquecer, la recomendación es siempre tener algo que hacer. Por ejemplo, puede leer todo el periódico que llevó para ser usado, antes de usarlo. O puede intentar batir los records de todos los juegos de su celular (no usarlo para hablar) mientras pasa el tiempo. Cuente las líneas de la baldosa. Haga cálculos mentales. Desarrolle aquella idea que tenía de negocio (muchas veces las ideas más brillantes vienen de los momentos de mayor indefensión, es decir cuando se está en el baño). Intente trovar en la mente. En fin mate el tiempo, hasta que escuche el silencio que le permitirá escabullirse de su estrecha prisión. Eso sí, aproveche para limpiarse y estar listo para la huída. No sea que usted espere el silencio para limpiarse y soltar y que justo cuando acabe el lugar vuelva a estar lleno de gente. Trate de no soltar hasta que no esté listo para salir, puesto que recuerde: EL MORBO, EL MORBO. Si usted suelta y hay gente en el lavamanos, pueden demorarse todo lo posible con tal de verle la cara y de decirle sin hablarle: "Ah, eras vos el del olorcito, puaj!".

Lávese las manos y piérdase
Creo que no tengo que decir nada más sobre esto. Sólo quería resaltar la importancia de este paso que no debe ser olvidado. Es decir, por más privacidad que queramos no podemos andar por ahí después de una cagada (clandestina o no) con las manos sucias saludando a la gente. Así que por favor, después de hacerlo, lávate las manos.

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Foto de sysop

6 comentarios:

Obito dijo...

Este articulo esta la cagada!! ja ja ja...me rei como nunca, por que simplemente eso es la pura verdad!!

Andrés M. dijo...

Jaja muy buenas las instrucciones... y sí, todos deberían tener presente esas instrucciones :P

tinoro dijo...

No hay caso... No hay consejo que me sirva para componer mi relación con los baños públicos.

Antes me explota una tripa que cagar en uno de ellos.

Buen artículo!

Anónimo dijo...

aplausos
un articulo muy inclusive.
att : mostaza

Sama dijo...

Ahora que he leído este escrito con cuidadp, me gustó. Más aún me gustó cómo desapareciste como autor detrás de él.

Anónimo dijo...

Bueno yo soy chica y me da lo mísmo cagar en cualquier lugar solo entro al cubiculo me tomo mi tiempo me limpio bien jalo la palanca salgo me lavo las manos y ya ! Es algo que todos hacen y prefiero hacerlo a tiempo que andar íncomoda despues x.x no dben tener verguenza!!!