viernes, 5 de febrero de 2010

Norah Jones: The Fall (2009)

La última vez que supe de Norah Jones, andaba volteando con Wong Kar-Wai por las autopistas de Norteamérica, comiendo pie con helado. No actuando, porque no sabe actuar, aunque se le aplaude por el empeño, mientras eso la motive a seguir componiendo y cantando como lo hace. De hecho, me había saltado de su discografía, no sólo su Not Too Late, sino también un tema que grabó con el artista teutón Alexander Flaws, producido nada menos que por un monstruo del canto y la producción, Dieter Bohlen.

Hace pocos días en un noticiero nacional, mientras cenaba, escuché una nota muy breve que decía "Norah ahora se dedica a cazar piratas"... casi me atraganto del susto de pensar en lo terrible que podía ser que una muñeca de estas, llegara a mi casa con una Zapper de Nintendo a cazarme como pato por no tener sus discos originales. Menos mal que guardo muy bien mi carné de corsario, y mi pillaje no ha sido más que el de compartir con algunos cofrades la música de esta talentosa artista. Redimiré mis pecados, seguramente a un precio considerable, el día en que Norita se digne a pisar este suelo colombiano, para poderla ir a ver, con mi parche en el ojo, bien puesto.

The Fall está compuesto por 13 temas de su autoría, algunos co-escritos con otros artistas, como Ryan Adams, recordado por hacer un muy buen cover de Wonderwall. En términos generales, Norah mantiene su estilo intacto entre el folk-blues y la balada. En adición, por las colaboraciones infaltables de otros artistas, hay temas donde ciertos solos instrumentales dejan impresa su huella digital, como en Stuck (rock-ballad, con una marcada guitarra eléctrica), It's gonna be (blues con riffs que evocan a Love me two times) y la promocional escogida, Chasing Pirates, que endulza hasta el oído del bucanero más obstinado.

Por lo demás y como siempre, Norita hace tan buen dueto con su piano que pasan los minutos, los dedos por las páginas, los labios por la piel, las horas entre las hojas, los años, y uno no se da cuenta qué es lo nuevo, qué es lo viejo. La vigencia de sus álbumes anteriores permanece ahí, esperando a que uno regrese, pero Norah sigue adelante con su corazón más grande que ella, dejando rastro para quien está extraviado en otro género, atorado entre el tráfico de lo que suena comúnmente en la radio.


3 comentarios:

Macaco dijo...

Que buen artículo, ya hacía falta ver algo así, muy fresco y aún así dando toda la información.

Eso me hace recordar que hace rato no escribo [autoflagelación]

Por cierto, aún tenés el carné de corsario?

juandoso dijo...

Pues yo me dejaré atrapar.

Chase me, Norah, chase me! I’ve been a bad pirate...

kxi dijo...

gracias Sama (más autoflagelación)